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PB Polska: 2.000 kilómetros de distancia, pero un mismo sentimiento

Foto: Germán Parga

REPORTAJES 08 ene 2020 - Confederación Mundial de Peñas

La agrupación polaca ha experimentado un crecimiento sin precedentes: comenzó con 70 peñistas y, 19 años más tarde, ya agrupa a más de un millar

Años atrás, un grupo de amigos polacos se empezaron a reunir, ilusionados, para ver los partidos del FC Barcelona. A pesar de la distancia, todos se sentían vinculados a la tradición del Club, a sus valores y a su manera de jugar. Lo que no sabían era que la semilla barcelonista había llegado para quedarse, que les iba a aportar una dosis de color, euforia y fraternidad que, con el tiempo, se consolidaría como una parte más de sus vidas.

Conscientes de que no eran los únicos del país que seguían con entusiasmo cada paso del conjunto blaugrana, este grupo de amigos decidió crear la primera peña barcelonista en Polonia con el objetivo de poder agrupar a todas aquellas personas que compartían, partido tras partido, sentimientos y pasión. Así nació, en 2005, el Fan Club Barça Polska.

 

Una distancia reducida por la emoción

La constitución de la primera peña polaca no fue fruto de un día, sino el resultado del esfuerzo y la unión de muchos culés que querían compartir una afición. En línea con este compromiso, la oficialización de la entidad peñística llegó un año después de su creación. En 2006, la entidad se convirtió en una peña reconocida por el FC Barcelona.

Según su presidente, Pawel Kolodziejski, una de las características definitorias de la PB Polska es el crecimiento que ha tenido: “Se creó gracias a 70 aficionados blaugranas y hoy ya suma más de un millar”, comenta con orgullo. De hecho, gracias a este incremento constante, actualmente se ha convertido en la peña más numerosa de todo el movimiento blaugrana reuniendo a más de 1.500 peñistas culés. 

 

Una peña imparable

Como todas las entidades peñísticas, la peña polaca disfruta viendo jugar a su propio equipo. Aun así, para ellos, encontrar estos momentos supone todo un reto: “Teniendo en cuenta que la peña tiene miembros por todo el país, no solemos organizar eventos oficiales para ver todos los partidos, sino que, a nivel local, nuestros miembros organizan sus propias quedadas en grupos más pequeños”, explica Kolodziejski.

Sin embargo, esta dinámica de coordinación cambia cada vez que el FC Barcelona se enfrenta al eterno rival: “Cuando se acerca el clásico, seleccionamos una ciudad y ahí organizamos un gran encuentro; no solo para ver el partido, sinó también para dinamizar actividades para los peñistas durante todo el fin de semana”, añade. Esta iniciativa ha llegado a reunir a más de 300 aficionados culés a la vez y sigue consolidándose año tras año.

 

Desplazamientos con emoción

La peña se considera a sí misma una de las más activas del movimiento peñístico. Y, sin duda, lo es. Cuenta con un equipo de fútbol propio que suele organizar torneos para sus integrantes. Asimismo, impulsa desplazamientos para acompañar al primer equipo cerca de quince veces al año, principalmente para ver los partidos de la Liga de Campeones. Unos viajes que les unen más como peña y que los aficionados siempre viven con especial emoción.

Algunos de estos periplos quedan especialmente grabados en la memoria de los culés polacos. Es el caso del desplazamiento que la entidad llevó a cabo en 2009, cuando se acercó al Camp Nou para ver jugar el primer equipo contra el Sevilla, en un partido cuyo marcador se decantó hacia el lado de los blaugranas con un fulminante 4-0. “El resultado, la emoción y todas las experiencias vividas en este viaje hizo que las 27 horas en el bus de ida y las 27 de vuelta valieran la pena”, recuerda de nuevo, satisfecho, el presidente.

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